Ultracargo acaba de llevar a cabo su primera operación de recepción de biodiésel (B100) por vía fluvial en su terminal de Vila do Conde, en Barcarena (PA). La iniciativa marca un cambio estratégico en el flujo logístico de la región, sustituyendo el transporte por carretera por el fluvial, lo que garantiza una mayor eficiencia, una reducción de costes y un menor impacto medioambiental.
La gran ventaja económica de la nueva ruta es el aprovechamiento del «flete de retorno». Los convoyes de transbordadores que partían de Vila do Conde hacia Miritituba e Itaituba transportando diésel y gasolina regresaban anteriormente vacíos. Ahora, estas embarcaciones regresan cargadas con biodiésel producido en Mato Grosso, donde el coste del producto es más competitivo.
Además de la ventaja financiera, la migración al transporte fluvial aporta beneficios significativos para la agenda ESG de la empresa. El transporte en transbordador es considerablemente menos contaminante que el transporte por carretera: un solo convoy de transbordadores tiene una capacidad equivalente a unos 100 camiones de gran tonelaje en la carretera.
La agilidad operativa también es un punto fuerte. Mientras que la descarga de 100 vehículos requeriría unos diez días de operación en la terminal, el volumen equivalente transportado por un transbordador puede procesarse en solo dos días, optimizando la rotación de la infraestructura portuaria.
Se espera que el nuevo flujo gane escala en los próximos meses, convirtiendo a Vila do Conde en un centro estratégico para la distribución de biocombustibles en el norte del país.